domingo, 26 de febrero de 2017

Mamigrina.


  Arturo Pérez Reverte en su discurso de ingreso en la RAE quiso abrir el hueco al lenguaje de los rufianes, gañanes, prostitutas, delincuentes y carcelarios en el Siglo de Oro: "Han transcurrido cuatro siglos y esa jerga del hampa, riquísima, barroca, salpicada de rezos y blasfemias, no está muerta ni es una curiosidad filológica".
  El Camino de Santiago comparte con el lenguaje golfaray riqueza filológica y presencia viva en la lengua. La RAE admite turigrino como neologismo aunque aún no incluido en el Diccionario. “¿Cuándo lo admitirá la Academia? No se sabe. Lo que sí se sabe es que no podrá oponerse a él. Término que tiene su gracia no ajena a la nuestra mejor literatura picaresca”.-Fundeu-.

  Si el signo por antonomasia del Camino es la flecha amarilla, como términos categoremáticos consagrados que forman parte de su cultura, nos encontramos con turigrino y hospitalero. Y como expresión ¡Buen Camino!
  La flecha amarilla está anudada a la figura de Elías Valiña; el término hospitalero viene de la Edad Media: Algunas personas acogen en sus casas a los peregrinos, son los hospitaleros medievales, otras donan bienes y enseres participando en una empresa colectiva en favor de la ayuda al peregrino y como christianitas, y había quien regalaba su propia cama para el hospital con ruego de que se ponga sobre ella su nombre y el peregrino rece un pater noster por su alma. Vid (en cursiva cito a Eliseo Sainz Ripa). El término turigrino en mi opinión es de aplicación para aquellas personas que ni hacen el camino por motivación religiosa o en sentido de búsqueda, ni como homo viator. -Vid- pero con una connotación despectiva que entronca con la figura del pícaro consagrado en nuestra forma de vida y en nuestra literatura.
  El saludo jacobeo de ultreia (o ultreya) et suseia está tomado del Codex Calixtinus. Vamos más allá y vamos más arriba era el saludo de ánimo entre peregrinos. Hoy el saludo comúnmente aceptado es buen camino.
  Herru Santiagu, Got Santiagu, E ultreia e suseia. Deus adiuva nos. ¡Oh Señor Santiago!¡Buen Señor Santiago! ¡Ultreia, suseia! ¡Oh Dios protégenos!

  ¿Qué diferencia hay entre buen camino y ultreia et suseia? Aparentemente ninguno, es una mera forma de transmitir ánimo. Pero el saludo del Codex es un encomendarse a Dios y a Santiago, y buen camino es un encomendarse a los pies. En otras palabras, una desacralización del Camino. Vid.
  De manera que podríamos afirmar que el término turigrino es el homenaje del Camino a la literatura picaresca; el término hospitalero entronca con el concepto medieval de christianitas y el saludo Buen Camino es su desacralización conforme a la concepción de la vida de la posmodernidad.
  Aludo sin más jardines a la distinción entre caminante y peregrino -Vid.- porque lo que interesa es el término mamigrinaCon ocasión de un artículo en el que rendía homenaje a María Josefina Rial Ferro y narraba la experiencia del encuentro de Peregrinos en Benidorm -Vid- cuando comenté con Pepe Tonda Martínez su contenido, surgió esa complicidad con el término mamigrina. Las lenguas se enriquecen con términos adoptados de otras lenguas, pero también lo hacen descomponiendo lexemas y morfemas. Si hay una matriz en el vocabulario del Camino sin duda alguna es el de peregrino. Surgen así de una forma natural turigrino y mamigrina. El primero tiene un mayor calado y uso, y el segundo está en ello.
  La primera vez que escuché ese término fue en Campobecerros (Camino Sanabrés) en alusión a Dña. Rosario. Fue un treinta de agosto de 2012 en mi etapa A Gudiña – Laza. El albergue de Campobecerros estaba cerrado para los peregrinos porque lo ocupaban los trabajadores del trazado ferroviario. Compartí con ellos caldo gallego y empanada en el pequeño local habilitado por Rosario para atendernos y darnos de comer, y ese tratarnos a todos como si fuera nuestra madre, provocó el comentario de uno de los trabajadores de la obra dirigiéndose a mí en términos cariñosos: Rosario es una madre, es como si fuera vuestra mamigrina. El 12 de julio de 2016 haciendo el Camino del Salvador, en mi etapa Poladura de la Tercia – Pajares, escuché a gente del pueblo referirse a Marisa igualmente como una mamigrina. En el citado encuentro de Benidorm, Pilar Suárez Barreiro posó como nuestra mamigrina.
  Filosofar es destruir el lenguaje fosilizado, en este caso el de hospitalero, y por otro lado, si el lenguaje es la construcción artificial del pensamiento, la experiencia cotidiana requiere de nuevos términos para conceptualizarla. En palabras técnicas, el pensamiento contrafáctico al servicio del lenguaje fáctico; la idea al servicio de la vida.
  El Camino lo entiendo como Unamuno, me hace sentir el pensamiento y pensar el sentimiento. Y el Camino también son etapas. Empiezas simplemente caminando, te conviertes en peregrino, te enganchas al Camino y después intentas devolver al Camino lo que te ha dado. Pero el Camino lo haces con los pies y con las manos de todas las personas que te prestan su ayuda, y a nuestras mamigrinas, lo mínimo que hay que darles es cariño, admiración y reconocimiento. Que el término mamigrina circule de boca en boca, ya forma parte del patrimonio inmaterial y oral del Camino por los méritos de esas madres....¡Ultreia et suseia!

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