sábado, 2 de septiembre de 2017

El Camino de Santiago de Invierno está en su primavera.

  Escuché por primera vez a finales de los años noventa al periodista Luis del Olmo hablar del Camino de Invierno. Eran años en los que los caminos de Santiago se confundían y se fundían con el Camino Francés como si fuese la única ruta posible por historia y por escasas referencias salvo las eruditas perdidas entre legajos. El Camino de Invierno ha logrado un reconocimiento oficial al que se ha llegado después de un gran trabajo de documentación y lucha por su reconocimiento por parte de Asociaciones y personas que han puesto su esfuerzo, empeño e ilusiones.
  Los Caminos de Santiago - Artículo 73-. Concepto de los Caminos de Santiago.
  1. Los Caminos de Santiago están formados por el conjunto de rutas reconocidas documentalmente de las que puede testimoniarse su uso como rutas de peregrinación de largo recorrido y que estructuran, conforman y caracterizan el territorio que atraviesan.
  2. Las rutas principales de los Caminos de Santiago son: el Camino Francés; el Camino del Norte, ruta de la costa y ruta del interior, también conocido como Camino Primitivo o de Oviedo; el Camino Inglés; el Camino de Fisterra y Muxía; el Camino Portugués, interior y de la costa; la Vía de la Plata o Camino Mozárabe; y el Camino de Invierno.
  3. Podrán ser reconocidas como Camino de Santiago aquellas rutas de las que se documente y justifique convenientemente su historicidad como rutas de peregrinación a Santiago de Compostela y su influencia en la formalización de la estructura del territorio por el que transcurren. Ley 5/16, de 4 de mayo, del patrimonio cultural de Galicia.
 Hoy hay una obsesión por convertir la cultura jacobea en ancilla del Camino en el sentido escolástico del término. Es decir una deconstrucción de las tradiciones fagocitadas por una especie de caminata que cada uno la hace como lo estima conveniente en relación con sus motivaciones. Ello se traduce en el hecho de que casi todo lo que se  publica en las Redes Sociales sobre el Camino está anudado a comentarios sobre albergues, etapas, hospitaleros, mamigrinas y anécdotas. Pero sin historicidad, sin rutas reconocidas documentalmente, no hay camino, es decir sin cultura jacobea no hay mojones, flechas, ni peregrinos ni caminantes ni turigrinos. Y sin peregrinación sensu stricto no hay camino. En otras palabras, esa caminata que se hace por motivaciones turísticas o deportivas, es camino porque transita por espacios de peregrinación llenas de pisadas de generaciones de peregrinos. Donde no ha habido peregrinación por mucha belleza que tenga su paisaje, hay solo rutas turísticas señalizadas como cualquier sendero de pequeño o largo recorrido. En definitiva, pese al empeño por marginar la cultura jacobea, la sacralización del espacio y la historia, sin camino reconocido en el sentido ut supra del artículo 73, no hay Camino.
  Este verano quise darme el capricho de disfrutar del Gaudí fuera de Cataluña, hacer el Camino Lebaniego y el Vadiniense y llegar a Santiago de Compostela por el Camino de Invierno. Desde Santillana del Mar hasta Santiago: El Capricho de Comillas, Botines en León y el Palacio Episcopal de Astorga. Pero no es mi intención recrear ni recrearme en la experiencia. El propósito es hacer una reflexión sobre qué es lo que necesita un camino para que se popularice. Y mi respuesta es heterodoxaLo prioritario no es la apertura de albergues, publicidad y la implicación de las Administraciones. No estoy afirmando que no sea necesario todo esto, sino que el prius es el reconocimiento y la transmisión de la cultura de un camino.
  Elías Valiña señalizó el Camino Francés, convenció a los sacerdotes para que facilitasen pernoctar en sus parroquias a los peregrinos y sistematizó el Camino en las primeras jornadas jacobeas celebradas en Jaca 1987. En otras palabras, lo primero que hizo fue un estudio histórico -tesis doctoral- del Camino, lo señalizó, convenció a los suyos y sacó las credenciales como carta de presentación del peregrino. Las bases históricas, culturales y el sentido de la peregrinación, fueron lo primero. Después vinieron la literatura y el cine y los hospitaleros que impulsaron el Camino. Poco a poco, más pisadas de peregrinos... y cuando ya fueron muchas las pisadas, la empresa privada y la Xunta vieron oportunidad de negocio, y se abrieron albergues. Hoy el fenómeno del Camino Francés y en menor medida de otros caminos es una invasión como profetizó Valiña. En otras palabras, el Camino tal y como lo conocemos hoy, es el fruto de un proceso ilustrado: estudio-información-cultura; reflexión y práxis y por último, uso público de la reflexión, sus conclusiones y estrategias, para popularizarlo.
 Si he mencionado mi capricho de camino, es porque la experiencia de caminar por tres caminos muy solitarios en el mismo mes (julio) y año (2017): lebaniego, vadiniense e invierno, me ha despertado de mis sueños dogmáticos. El lebaniego ha estado muy bien promocionado, ha habido mucha información institucional, implicación del Gobierno de Cantabria, dotación de albergues, app del Camino, wifi y señalización. El resultado, poca gente haciendo el camino: siete personas pernoctamos en Cades y Cicera. El vadiniense aún más solitario pero con la diferencia de que es un camino sin reconocimiento oficial alguno, bien señalizado desde Fuente Dé pero sin mojones. Te quedas con el paisaje y el paisanaje y con el apoyo de la Asociación del Camino Vadiniense de Cistierna. En mi opinión, lo que le falta al camino lebaniego no es ni paisaje, ni paisanaje, sino esos hospitaleros comprometidos, que te hacen vivir la emoción del camino, que transmiten cultura de camino, y te la contagian. Sin poesía, sin poetas, sin cenas de convivencia, sin jornadas lebaniegas, sin mamigrinas, por mucha publicidad y empeño institucional, no hay meigas que te hagan vivir un camino donde el viento moja y la lluvia despeina.
  El Camino de Invierno aunque solitario aún, está en su primavera. Si no arranca, es porque no hay albergues, se comenta casi de manera unánime. No estoy de acuerdo. El Camino de Invierno ha seguido la misma estrategia de Valiña. Documentación histórica, jornadas de estudio, reflexión, estrategia para su reconocimiento oficial e implicación de personas entusiastas que te ponen las tapas y el cariño en cada etapa. Cuando el camino tenga cada vez más huellas de pisadas, vendrán los albergues, especialmente el más necesario, el de Monforte de Lemos y la iniciativa privada. Pero el Camino tiene su documentación histórica, su reconocimiento, sus guías impresas y on line y sus parroquias para pernoctar, es decir hostales y personas implicadas que te alojan y transmiten cultura. El mismo esquema ilustrado que el Camino Francés en su renacer. El árbol está plantado y es cuestión de tiempo y no de urgencias, disfrutemos de este instante, de la mejor opción para llegar a Santiago de Compostela con total tranquilidad, sin masificación y recorriendo las Médulas, el Sil, el Miño y el Monte do Faro.
 Caminante SÍ hay Camino de Invierno, y pisas huellas que te llenan de energía, y sinergias, hay física cuántica, hospitaleros, mamigrinas, difusoras del camino y su almagrina Asunción Arias Arias quien trasciende el concepto de mamigrina, porque es mucho más, es persona de luz, de integridad moral, de entusiasmo, de trabajo diario, de acogida, de conocimiento, de sabiduría, es la tesis doctoral de Valiña hecha mujer. 

 Hay mamigrinas: Soledad Astandoa Blanco en Borrenes y Carla Paula Morais en Sobradelo; hospitaleros: Emiliano García Meijome en Lalín y Andrea en Dornelas; una mamigrina desviada del Camino Pilar Suarez Barreiro hoy en el francés en A Ponte de Ferreiros; mujeres entrañables como Socorro en Las Médulas y Pacita en A Ponte Barxa de Lor y una Presidenta de una de las Asociaciones del Camino Aida Menéndez Lorenzo gran comunicadora y divulgadora del Camino de Invierno. Y también un rincón junto al kilómetro cien del Camino para descansar antes de la bajada espectacular a Belesar.
  El Camino de Invierno cuenta además con tres asociaciones:
-Asociación del Camino de Invierno por el Bierzo.
-Asociación del Camino por Valdeorras.
-Asociación del Camino por la Ribeira Sacra.
  El camino está hecho, está en su primavera, y hay otras personas aparte de las que han luchado por su reconocimiento y que he citado aunque en las menciones no están todos los que son, pero sí son todos los que están, que ya escriben sobre este Camino transmitiendo su poesía como Nieves en el Clímax del Caminante...vendrán huellas de pisadas...y se abrirán albergues. Y hasta que eso llegue, disfrutemos de un camino virginal y lleno de magia, a sabiendas de que si alguno de los ríos que te acompañan no desembocan en tu a-mar, puedes cambiar de río, seguro que llegarás al a-mar. Buen Camino.



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